Es el procedimiento por el cual un empleador revisa los deberes y funciones de un trabajador cuando considera que este ha cometido una falta, y así conocer si ha llevado a cabo sus deberes y funciones en su totalidad o sí, por el contrario, ha fallado en sus obligaciones dentro de la empresa.

En este trámite se estudiará la gravedad de la falta que ha cometido el trabajador y podrá ser sancionado con multas o demás que se consideren necesarias. Dentro del proceso disciplinario, el trabajador tendrá la oportunidad de defenderse aportando pruebas, ser escuchado y aceptar, si es el caso, la falta.​

En casos muy graves, el trabajador podría ser despedido si se le encuentra culpable.