La separación de cuerpos es una figura jurídica por la cual pueden acudir los esposos para dar una solución judicial indefinida o temporal a los conflictos del hogar. Esto permite que los cónyuges no vivan bajo el mismo techo a su vez que suspende la vida común de los casados, sin terminar con el matrimonio. Los demás deberes conyugales se mantienen vigentes así cómo se atenderán el cuidado personal de los hijos comunes, la proporción en dinero en que contribuirán a los gastos del hogar y, si fuere el caso, al sostenimiento de cada parte.​

La separación de cuerpos puede darse por mutuo acuerdo de los esposos, el cual deberá ser manifestado por escrito ante un juez de familia o ante un notario público, o invocando ante la autoridad judicial cualquiera de las causales que se encuentran en el artículo 154 del Código Civil, que son las mismas del divorcio.