La violencia intrafamiliar es, cualquier tipo de abuso que pudiese llegar a tener alguno de los miembros de la familia, para con este lograr, controlar, cometer, agredir física, psicológica, sexual o económicamente, el cual desencadena actos de violencia en contra de alguno de los integrantes, esto se puede dar tanto en el domicilio familiar como fuera de él. 

El acto violento se entiende como el abuso de poder que ejerce un individuo sobre otro que es percibido como vulnerable. La mayor parte de las víctimas de esta violencia son los/las menores de edad, la población adolescente, las mujeres, personas con capacidad reducida y la población adulta mayor.

Violencia física: Es cuando el agresor utiliza el miedo y la agresión, para así paralizar a su víctima, generando daño corporal con golpes, cortadas, u objetos, con armas. Por ejemplo, cuando los padres/madres de familia golpean a sus hijos.

Violencia emocional: Es aquella cuyo objetivo principal es lastimar y herir las emociones de otro miembro de la familia, por medio de humillaciones, amenazas e insultos.

Violencia económica: se refiere al exceso de dominio financiero en el seno familiar. En estos casos el agresor que provoca este desequilibrio impone restricciones de tipo financiero, privando a hijos/as y/o pareja de gozar de bienes materiales por falta de dinero, incluso no permite que su pareja goce del beneficio del trabajo.​